lunes, 4 de marzo de 2013

4 lugares del mundo que visitaría sólo con leer el libro. *




Nueva York.
Si lees Historias de Nueva York de Enric González (RBA Editores), al margen de disfrutar de una de las lecturas más amenas que recuerde, probablemente te entren ganas casi incontrolables de visitar la Gran Manzana. Comienza la lectura diciendo que cuando en Nueva York son las 12.00 de la mañana, en Europa son las 08:00 pero de diez años antes. Con un inicio tan sugerente, ¿cómo no seguir leyendo? Pero ojo, no te vas a encontrar aquí una guía al uso. No encontrarás los mejores sitios o más baratos para hospedarse, como moverte en transporte público, las mejores atracciones turísticas etc. Son las experiencias del autor cuando estuvo trabajando de corresponsal para El País y, como él mismo dice, la mayoría de conocimientos son “perfectamente innecesarios”.  Aquí sabrás cosas mucho más triviales e importantes (así de contradictorio es): sabrás porqué en Nueva York debes ser un tipo con suerte, donde toca Woody Allen todos los lunes el clarinete, donde se come la mejor carne (pedirla muy hecha es motivo suficiente para que te echen del restaurante), donde tomó el poeta Dylan Thomas su último whysky o el porqué la pasión de los neoyorkinos por los rascacielos.
El autor dice que a los turistas se les reconoce en Nueva York porque van con la boca abierta. A los lectores del libro quizá le pase lo mismo.

Barcelona


Si tienes las vacaciones planificadas y pagadas no leas Victus de Albert Sánchez Piñol. Perderás el dinero ya que probablemente cambiarás y te querrás ir a Barcelona.  Descripción muy pormenorizada del asedio a la ciudad catalana por parte de las tropas borbónicas y francesas en 1713-1714 y que puso fin a la guerra de sucesión española. En esta novela, ya era hora, los protagonistas no son los reyes, duques, gobernadores, etc. El protagonismo es para los hombres y mujeres de a pie que dejaron sus comodidades para defender sus casas y sus derechos adquiridos sin más formación y material que sus ganas por mantener sus libertades. Resistieron más de un año bajo el mando del inmenso, valiente, bueno y solidario general Villarroel.
Si en cambio has estado en Barcelona, no pasa nada. Después de leer la novela la verás con otros ojos. La ciudadela, el puerto, sus gentes, etc., tendrán otra dimensión después de haber disfrutado Victus.
Para terminar, sólo te pido una cosa. Después de visitar sus principales atracciones (Sagrada Familia, La Pedrera, Ramblas, La Boquería, etc., ) y en honor a la novela y al magnífico general, visita, la Calle Villarroel. Se lo merece.

Argentina

Se dice que el fútbol es una extensión exagerada de la vida. Nada lo refleja mejor que el magnífico cuento El Viejo Casale (también llamado 19 de septiembre de 1971) de Roberto Fontanarrosa, el gran autor argentino capaz de unir la cultura con el fútbol, dos conceptos que por aquí nunca han ido de la mano.
El cuento narra el derbi de los dos equipos de Rosario (Newells Old Boys y Rosario Central) que se disputaban en Buenos Aires. El Viejo Casale, hincha de Rosario, nunca había visto perder a su equipo pero esta vez no podía asistir al partido por problemas del corazón. Era un mal presagio para los hinchas de Rosario. Tenían que evitar ese mal fario y se las ingeniaron, con modos en principio poco loables, para que pudiera asistir.
Si quieren entender esa pasión que tienen los argentinos en todo lo que hacen, ese amor y lealtad por unos colores, ese entusiasmo por los deportes populares, por la literatura, etc., no se vayan a las enciclopedias ni a estudios sociológicos. Lean este cuento. Seguro que le entran ganas de vivirlo.

Sudáfrica


En uno de sus últimos cumpleaños, ante la lluvia de elogios sobre sus logros conseguidos en igualdad, lucha contra la pobreza, etc.,  por parte de de todos los invitados, Nelson Mandela se levantó y mirándolos fijamente les dijo: Ahora les toca a ustedes.
La novela que mejor refleja la grandeza de esta persona es El Factor Humano de John Carlín (habitual columnista en El País) y narra como un partido de rugby (la final entre Sudáfrica y Nueva Zelanda en 1995) sirvió para reconciliar y cerrar la herida cultural y racial existente en el país africano.  
Si te fascina la figura de Mandela, su lucha por la igualdad, su capacidad para la reconciliación, etc., no dejes de leer esta novela y tampoco de visitar el país africano. Museos (su antigua casa en Johannesburgo), estatuas, leyendas, etc., hacen mantener en el tiempo para que no se olvide su obra por la igualdad social.  Pero no nos confundamos, la mejor manera de defender su legado  no es únicamente visitando estos lugares sino luchando por un mundo más justo. ¿Nos atrevemos?
 Como mínimo,  empecemos por la novela.


 *Este artículo fue elaborado para el blog viajero www.lagavetavoladora.com

miércoles, 19 de diciembre de 2012

El 21 diciembre de 2012 y la política municipal.




Maldito Puerto, cuanto te amo"
La escatología  se define como el  conjunto de creencias y doctrinas referentes a la vida de ultratumba (DRAE). Según algunas corrientes escatológicas al año en curso se le conoce como el Fenómeno de 2012 y sostienen que el 21 de diciembre de 2012 será el fin del mundo. Se basan, según parece, en que ese día también termina uno de los calendarios maya, concretamente el que tiene 5.125 años. 
Hagamos un enorme ejercicio de imaginación y supongamos que es cierto y que el 21 se acaba todo. Pues bueno, aprovechando que esto ocurrirá el viernes y que todo el mundo estará liado con sus cosas, sus despedidas, etc.,  y no se va a detener a reprocharme o echarme bronca, voy a hacer un pequeño resumen de este año y medio como concejal. Si el 21 el mundo no se para el mundo y esto sigue girando  espero que no me lo tengas en cuenta.  Fue casi en defensa propia. 

De manera general, los intereses partidistas son los que más pesan en la toma de decisiones y la gente casi que encantada pues no castiga luego estos comportamientos en las urnas sino que normalmente los premia. Olvídense de discursos del tipo “esto hay que sacarlo entre todos/as, hay cuestiones del municipio en las que estamos de acuerdo, los intereses generales deben ser lo primero, hay 10 obras que no importa el color político y hay que sacar adelante, etc.” No es un mal endémico del Puerto de la Cruz, el gobierno insular, autonómico o estatal también apoyarán más o menos al  municipio según, no las necesidades, sino la coincidencia de siglas.  

Si en un debate alguien te puede hundirte en el barro, lo hará. Olvídense de debates para acercar posturas, para confrontar puntos de vistas para llegar a lugares de encuentro, etc., eso solo búscalo en los libros de magnagement. En la política, y en la municipal del Puerto especialmente, los debates sólo están orientados a tratar de hundir a tu adversario y dejarlo en evidencia. Cuanto más abajo, mejor. Si hay que sacar cosas del pasado o descalificar sin entrar en el argumento del debate, no pasa nada. La causa merece la pena.  Se trata siempre de ganarlos. 

Pero no ha sido todo negativo. Una pena que esto se acabe pues la política también te da la oportunidad de cambiar las cosas y ver o percibir esos cambios (para eso es lo que se entra en política. ¿no?).  También te da la oportunidad de conocer o llegar a gente que se está dejando la vida para intentar cambiar las cosas y aspirar a una sociedad más justa. Gentes que se desviven por su asociación cultural, por su ONG y su labor, por su equipo deportivo, por su barrio, por sus trabajadores, por su sector comercial, etc. Esa gente es con la que hay que juntarse para ir sumando voluntades y manos para cambiar el Puerto. Echarles una mano es lo que te da gasolina para seguir trabajando por este municipio. 

Pensando en esta gente y la fuerza que tiene, me llega la certeza de que esto no se acaba este viernes y que seguiremos adelante. Aunque con las enormes dificultades que se presentarán en 2013, estoy seguro que remontaremos el vuelo con este grupo de gente con ganas todavía de cambiar las cosas, que resiste, que no lo da todo  por perdido y que, como diría Mercedes Sosa, “vienen a ofrecer su corazón” ¿Existirá un aval más grande?

sábado, 27 de octubre de 2012

El Everest y la huelga general del 14 N.


El  Everest en Nepal  es la montaña más alta del mundo (8.848 metros).  Aunque ya coronada por más de 3.000 personas, llegar a la cima sigue siendo el gran reto para todas las personas que se dedican al montañismo.


               En un concierto Ismael Serrano contó (no sabemos si es real, si es leyenda o si es un invento para inspirar a artículos de opinión como este) que hace unos años una expedición japonesa partió para coronar El Everest. Acompañados por los sherpas (pobladores del Himalaya que guían en la subida a la cima)  se encontraron, a más de 8.000 metros,  a dos alpinistas moribundos.  Pasaron de largo sin prestarle ayuda ya que las condiciones meteorológicas eran durísimas. Fallecieron. Los sherpas nepalíes no podían entender como no habían auxiliado a los dos alpinistas y  contaron lo que vieron cuando llegaron al campamento base.

                La actitud insolidaria de la expedición japonesa armó mucho revuelo. El jefe de la expedición tuvo que dar explicaciones. Dijo de manera tajante que “a 8.000 metros de altura no se puede tener moral” Que la historia sea cierta o no, es lo de menos.  Lo que me preocupa es que nuestros gobernantes/dirigentes toman decisiones y actúan como si estuvieran a 8.000 metros de altura. Veamos algunos ejemplos. 

Los bancos, que reciben ayudas públicas, no les tiembla el pulso para pedir la ejecución de un desahucio y dejar a familias sin recursos en la calle; el gobierno ni pestañea cuando  compra material de Defensa y cierra plantas de hospitales, quirófanos, colegios, etc.; el presidente de la CEOE en Tenerife dice que hay que despedir a más de 5.000 empleados públicos,  la troika propone jornada laborales de 13 horas y  6 días semanales, etc.

          Los trabajadores, las pensionistas, los pibes de barrio, las estudiantes, los desempleados, en definitiva, los que vivimos a pie de calle somos los que sufrimos las consecuencias de las decisiones que se toman a 8.000 metros de altura.  Somos nosotros y nosotras las víctimas de su insensibilidad y su falta de moral.  Por ello es necesario, no subir nosotros a donde no hay moral, sino bajarlos a ellos a la realidad para que  tomen decisiones, tal como siempre lo hemos hecho nosotros,  preocupándose, por el trabajador, por la pensionista, por el pibe de barrio, por la estudiante o por la desempleada.

           Una buena oportunidad para bajarlos es la huelga general del 14 de noviembre. Si ese día nos juntamos los trabajadores, las pensionistas, los pibes de barrio, las estudiantes, los desempleados, en definitiva, los que vivimos a pie de calle, seguro nos oirán desde allá arriba y sabemos de sobra, la historia lo ha demostrado, que todos los gigantes tienen los pies de barro. ¿Nos animamos?

miércoles, 20 de junio de 2012

Los sueños, el Señor Gorsky y el Puerto de la Cruz.




En los últimos tiempos hemos asistido a la creación de numerosos perfiles en redes sociales, páginas web, blog de recuerdos, etc., que hablaban del esplendor del Puerto de la Cruz hace algunas décadas. Documentan estos escritos numerosas imágenes del municipio cuando éramos considerados, quizá, el municipio turístico por excelencia en nuestro país.

Esas imágenes, esos recuerdos han dado paso a una “inercia derrotista” que dibuja un horizonte casi sin futuro, con comparaciones continuas a zonas deterioradas y en la que casi nadie atisba un rayo de esperanza para nuestro municipio. Aunque merecida esta tendencia derrotista hay que rebelarse y creer en el futuro.

El escritor Gustavo Martín Garzo decía que “Por encima de la memoria, de la que siempre se habla mucho, está la imaginación que es un poco la memoria de nuestros sueños. Me interesa mucho lo que NO  hemos llegado a vivir…” Por ello, mas que evocar al pasado debemos trabajar el presente y preparar el futuro. Soñar con un municipio, cultural, accesible, igualitario, generador de empleo y oportunidades, referencial, vanguardista, etc., nos puede ayudar a conseguir un municipio con estas características.  ¿Utópico? Vean lo que le paso al Señor Gorsky.

El astronauta Neil Amstrong pisó la luna y dijo al mundo su famosa frase: “Un pequeño paso para el hombre, un enorme salto para la humanidad” También dijo otra frase, ésta muy enigmática que no pudo descubrirse hasta casi 25 años después: “Buena suerte, señor Gorsky”, dijo el astronauta norteamericano cuando entraba a la cápsula.

Nunca se supo si hacía referencia a alguien de la Unión Soviética, de la CIA o cualquier hecho que un cerebro pudiera imaginar, hasta que fue resuelta hasta el año 1995. Ese año falleció el Señor Gorsky y Amstrong explicó el porqué de la frase. Cuando era un niño estaba jugando a béisbol con unos amigos en el jardín de su casa. Tiraron la pelota al patio de sus vecinos, los señores Gorsky. Cuando saltó a la casa de los Gorsky, éstos estaban en una posición extraña y la señora le decía a él “¿Sexo Oral? ¿Estás loco? Solo lo haré cuando los vecinos se paseen por la luna” Pues resultó que el vecino que en ese momento fue a coger la pelota, años después, estuvo de paseo por la luna. Si hubo sexo oral o no, no lo sabemos. Es lo de menos. Lo importante aquí es que por muy utópico que parezca algo, por muy alejado que esté por muy locos que suenen los sueños, la realidad nos ha enseñado que todo es transformable y que todo se puede conseguir.

Lo mejor y peor de convertir al Puerto de la Cruz en ese referente que todos anhelamos es que está en nuestras manos. De nosotros depende. Ojala que en el futuro los reproches vengan por alguna equivocación pero nunca porque no lo intentamos.

viernes, 20 de abril de 2012

El Puerto de la Cruz, la política y el dilema del prisionero.

Pensando sobre el individualismo que se da en la sociedad y en las organizaciones (entendidas estas como un sujeto) me vino a la mente El dilema del prisionero (discúlpenme el atrevimiento los expertos en ciencias sociales) y su aplicación práctica. Me explico: la teoría de juegos es una rama de las matemáticas que estudia el comportamiento de los individuos cuando interactúan entre ellos. Dentro de la teoría se encuentra el dilema del prisionero que básicamente estudia, en cientos de casos cotidianos, si es mejor perseguir tu propio interés o los intereses de la mayoría

Supongamos (caso clásico de El dilema del prisionero) que dos personas han robado un banco. Por una casualidad (no llevaban puesto el cinturón u otra que se les ocurra) la policía les para y al registrar su coche ven el dinero en las bolsas. Son detenidos pero no hay pruebas fiables para culparles. Para que uno no sepa del otro, los llevan a dos celdas distintas y el oficial le ofrece el mismo trato a los dos: “si confiesas que tu amigo hizo el robo te quedas libre y a él le caen 10 años. Si no confiesas y lo hace tu amigo, te caen los 10 años a ti; si los dos confiesan estarán 6 años en prisión cada uno y si los dos se callan sólo estarán en prisión 3 meses cada uno”

En este caso vemos como una actitud individualista (confesar que fue el otro para librarse) sería perjudicial para ambos (6 años de prisión cada uno). Lo mejor aquí sería cooperar y mirar por los intereses del otro. Ninguno de los dos confiesa y le cae a ambos la menor pena (3 meses). Esto se puede aplicar a cientos de casos cotidianos. Imaginen que todos nosotros perseguimos nuestro interés individual para hacer menos tiempo en cualquier gestión y dejamos nuestro coche en doble fila. Si todos pensáramos en aplicar el interés individual (muchos ya lo hacen) y aparcáramos en doble fila se colapsaría el tráfico y nunca podríamos llegar a la gestión pues los ya aparcados no podrían salir, el tráfico se ralentizaría y sería un caos. Aquí habría que pensar en el interés colectivo para que las cosas vayan mejor y no en el interés individual.

Estos dos casos muy básicos de El dilema del prisionero, nos enseña a que cualquier decisión es mejor tomarla no solo mirando nuestro interés individual sino el interés de todas las personas que nos rodean, incluso de gente que no conocemos e incluso (temas medioambientales) en aquellos/as que todavía no han nacido. Es decir, que lo mejor para cada individuo es hacer lo que sea mejor para todos ¿Pero pasa esto en la vida real? ¿Y en la política? Veamos.

En el último pleno, los partidos de la oposición presentamos 8 propuestas y ninguna fue aprobada (no me creo se que no haya una propuesta buena entre esas). También la mayoría de las propuestas del gobierno en plenos anteriores no son apoyadas por la oposición (tampoco me creo que no haya buenas entre ellas). Hay casos en los que hay diferencias ideológicas insalvables y es lógico que no se aprueben o no se apoyen propuestas pero en otros  casos para marcar el sentido del voto creo que se imponen los intereses individuales de las organizaciones a los intereses generales. Y esto, como se demuestra en el dilema del prisionero, es peor para el municipio pero también peor para las organizaciones.

Aunque no nos rasgemos las vestiduras. Primar los intereses individuales a los colectivos se da también en la sociedad, (¿qué son las organizaciones políticas sino una extensión de la sociedad?) y se hace necesaria una mayor conciencia social para entender que en el interés de todos está el interés individual. Jean Paul Sartre decía que no vale con elegirnos buenos a nosotros mismos, sino con elegir un mundo bueno. ¿Y si lo intentamos?

lunes, 5 de marzo de 2012

Helena de Troya, la masculinidad y los plenos municipales


El viernes pasado estuve viendo la obra de teatro Juicio a una zorra interpretada magistralmente por Carmen Machi. La obra trata de reflejar la vida de Helena de Troya pero, por primera vez (ya era hora),  la historia fue contada por ella misma y no por los que siempre escriben la historia, los ganadores. Escuchada desde su punto de vista, la vida de Helena resulta apasionante y se dota de razones que nos permiten ponernos en su lugar y darle el olvido que ella misma reclamaba al considerarse inocente de todos los cargos que le imputa la historia.
Helena de Troya y Paris

Esta historia,  que le atribuye  todo el dolor de una guerra atroz  de 10 años entre Troya y Esparta, obvia que lo único que hizo Helena fue “amar a un hombre por encima de todo” y que por querer cumplir la única  decisión que había tomado en su vida ha sido vilipendiada, tachada de infiel, creadora de problemas, hacedora de tristezas, etc. A lo largo de la historia y con las continuas referencias a este personaje, el patriarcado ha sacado todas sus armas para proyectar que una mujer no tiene porque decidir su futuro, su maternidad, su estilo de vida, etc.

Pero también el patriarcado, el machismo y la masculinidad afecta a hombres (está claro que en una parte ínfima respecto a la mujer) que no nos sentimos cómodos en el rol hegemónico  masculino y que abogamos por otro tipo de masculinidad, más sensible y más igualitaria.

Aunque hemos avanzado en las últimas décadas todavía no nos alejamos lo suficiente de las características dadas en 1976 por los psicólogos Robert Brannon y Deborah David para definir la masculinidad. Lo resumían de la siguiente manera: Un hombre no puede ser pasivo, ni vulnerable, ni emocional; por contar ha de ser importante, poderoso, superior a los demás, exitoso, respetado y ganar mucho dinero. Debe ser duro, impasible, autosuficiente, agresivo, capaz de esconder sus emociones y de enfrentarse a situaciones de riesgo utilizando la violencia.

Aplicado a la política, está claro que a los representantes públicos se nos exige la mayoría de los atributos reseñados anteriormente. El sistema patriarcal y el modelo de masculinidad, que se transmite principalmentee a través de la educación y la cultura, tiene unas bases muy sólidas y está extendido en toda la sociedad por lo que se hace difícil abstraerse de su aplicación ya que casi es demandado desde todos los sectores.  En política municipal, el modelo imperante te obliga a que seas duro/agresivo con tus rivales, a que la confrontación de ideas (debates) se tengan que ganar o perder (jamás se te ocurra exponer con empatía o asertividad. Jamás), a que no te puedas equivocar o asumir una equivocación,  a que no puedas decir “no lo sé” aunque no lo sepas y a que no busques confluencias sino confrontaciones. Desgraciadamente, este modelo ampliamente implantado en la sociedad también se impone en muchas mujeres dedicadas a la vida política por lo que es difícil plantear un sistema alternativo.

En el último pleno celebrado en el municipio, tardamos 7 horas y tuvo que ser suspendido sin haber terminado. La eternización de los debates, no para solucionar las cosas sino para ver quién los gana o evidenciar a la otra parte, la presencia de los medios de comunicación que trasladarán a la sociedad el “alto valor” de “darle caña” a tus “rivales” políticos  (ojo, aquí los representantes políticos somos casi más víctimas que culpables), y la necesidad de sentirte importante, de transmitir valor (especialmente las formaciones ya que lo demanda la ciudadanía)  hacen de nuestro salón noble un lugar muy masculinizado dónde es difícil que se den comportamientos como la piedad, la bondad, la nobleza o similares que nos ayudarían seguro a conseguir mejores resultados para el municipio.

Todo esto no lo veo como algo excesivamente negativo. Creo que puede dar paso a algo mucho mejor. Los hombres tenemos que ir deshaciéndonos de las losas que arrastramos desde hace años e ir propiciando un modelo de masculinidad alternativo adquiriendo para ellos otras actitudes ligadas a la feminidad. El escritor Italo Calvino decía que existía un infierno en el mundo de los vivos y  que existían dos maneras de no sufrirlo:
“La primera es aceptar el infierno y convertirse en parte de él hasta el punto de dejar de verlo ya. La segunda es arriesgada y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacerlo durar y darle espacio”

Para ir consolidando el modelo de masculinidad alternativo en la sociedad, en la política, en la corporación municipal, etc., habrá que tratar, como diría Calvino, de saber quién y qué, en medio del patriarcado, no es patriarcado, y hacerlo durar y darle espacio. Exige también atención y aprendizaje continuo. ¿Se animan?

sábado, 28 de enero de 2012

 Regreso
 "Todos saben que las aves migratorias siempre 
encuentran el camino de regreso" Serrano, Ismael


Joaquín Sabina decía que "lo bueno de los años es que curan heridas" y yo no lo tengo muy claro. En nuestro caso no han pasado años sino meses (el 16 de septiembre fue la última entrada en el blog) y ya me encuentro con la necesidad de encontrarnos nuevamente en este espacio compartido, de debate, de intercambio de posturas en el que me gustaría que tuvieras un papel activo. Sé que este formato no es el ideal para una comunicación fluida pero es al que ahora mismo puedo acceder.

Nos encontraremos cada cierto tiempo. Trataré de publicar mis reflexiones sobre asuntos de interés para la sociedad, para la isla, para el municipio. Sólo dos cosas estarán prohibidas: las grandes obras (sé que suena raro, pero para eso está la gran "opinión pública" y sus mass medias) y la falta de amabilidad. Sé que vivimos tiempos propicios para el ruido, pero este lugar quiere apostar por la templanza y el sosiego.

Nos vemos por aquí y como suelo decir siempre: pasen sin llamar.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

martes, 21 de junio de 2011

Salarios, política y clases populares.



Estos días se habla mucho, por razones obvias, de las retribuciones de los representantes políticos en las distintas administraciones. En medio de una grave crisis económica es poco justificable que los que deben servir a la ciudadanía sigan manteniendo determinados privilegios. No obstante, para analizar en profundidad este asunto es necesario prestar atención a un aspecto generalmente poco advertido: la infrarrepresentación que tenemos las clases populares en las instituciones públicas (ayuntamientos, parlamentos autonómicos, Cortes Generales, etc.).

Se conoce como sufragio censitario a un sistema de votación en el que tanto los electores como los elegibles están restringidos: sólo puede elegir o ser elegida una parte de la población, según su nivel de renta, su sexo o su nacionalidad. Éste fue un sistema característico del siglo XIX y de comienzos del XX, que se contrapone al actual de sufragio universal, consistente en que todas las personas mayores de edad pueden elegir y ser elegidas. Ahora bien, aunque con este último sistema está claro que todos podemos elegir a nuestros representantes, ¿realmente podemos todos ser elegidos por la ciudadanía? O, enfocando mejor el problema: ¿acceden las clases populares (estratos sociales medio-bajos y bajos) a la posibilidad de ser elegidos como representantes públicos en igualdad de condiciones respecto a las clases privilegiadas (estratos medio-altos y altos)? Aunque desde el punto de vista estrictamente legal la respuesta es sí, la realidad nos dice lo contrario. Veamos.

En las últimas cinco legislaturas del Parlamento de Canarias, de 174 diputados sólo un 3%, es decir, 6 diputados, trabajaban como asalariados para la empresa privada. El resto, 169 diputados, eran funcionarios (mayoritariamente grupo A), profesionales liberales (médicos, abogados, ingenieros, arquitectos, etc.) o empresarios1. Las clases populares en Canarias, que conforman un 70% de la población, están representadas en un 8% en el Parlamento de Canarias, lo que convierte a este supuesto órgano de representación popular en una institución gestionada por una élite minoritaria que, con sus medidas, dificulta enormemente el acceso de las clases populares a la política.

En los escaños del Congreso de los Diputados hay más de un 50% de funcionarios; les siguen los diputados que han ostentado cargos públicos en administraciones locales o regionales, luego los profesionales liberales y a continuación los empresarios y directivos2. Las clases populares apenas tienen representación en este otro órgano de representación popular.

En las administraciones más cercanas a la ciudadanía, los ayuntamientos, también se reproduce esa sobrerrepresentación de la élite política, con lo que las clases populares apenas tienen voz que represente sus intereses en las corporaciones municipales. Como conocedor de primera mano del Ayuntamiento del Puerto de la Cruz, diré como ejemplo que la nueva corporación está formada en una amplísima mayoría por funcionarios o profesionales liberales.

La pérdida del puesto de trabajo una vez finalizado el mandato electoral, el perjuicio económico y laboral que causa asistir a órganos de gestión de las administraciones, el no disfrutar de días de permiso en periodo electoral, etc., hacen que las clases populares se alejen paulatinamente de la política, dejando así todo el poder en manos de aquellos estratos sociales (funcionarios, profesionales liberales y empresarios) a los que aspirar a un cargo electo y ejercerlo no les causa prácticamente ningún perjuicio. Esta élite, minoritaria en la sociedad pero ampliamente mayoritaria en las instituciones, ejerce ocupaciones con ingresos medio-altos y altos. Al pasar a la actividad política, no quieren perder esos privilegios, por lo que se autoadjudican esos salarios que ahora tanto nos escandalizan.

Tal vez sea el acceso de las clases populares a cargos de representación política una de las recetas que ayudaría a reducir y racionalizar los salarios en todas las administraciones públicas y a impedir que los cargos electos vivan de espaldas a la ciudadanía, como ocurre actualmente. Es necesario articular medidas para que los trabajadores y las trabajadoras de la agricultura, la ganadería, la hostelería, la industria, la artesanía, etc., puedan sentarse en los órganos de representación popular.

En definitiva, toca hacer una reflexión seria sobre este asunto, o en la práctica no habremos avanzado mucho más de lo que se reflejaba en aquel artículo 15 de la constitución española de 1845, que decía “Solo podrán ser nombrados senadores los españoles que además de tener treinta años cumplidos pertenezcan a las clases siguientes:(...) Ministros de la Corona. Consejeros de Estado, Arzobispos, Obispos, Grandes de España, Capitanes generales del Ejército y Armada (...)”. Cámbienlo por funcionarios (principalmente del grupo A), empresarios, profesionales liberales, directivos, etc., y se acercarán bastante a lo que, en la práctica, sucede actualmente.


Jonás González, concejal de IUC en el Ayto. de Puerto de la Cruz


1 Javier Sánchez Herrera. La élite parlamentaria de Canarias: perfil sociodemográfico. Revista de Sociología Política.
2 Pablo Uñate Rubalcaba. Parlamento y Ciudadanía en España. ¿25 años de desencuentros?